Música del Renacimiento
La música del Renacimiento o música renacentista es la música clásica europea escrita durante el Renacimiento, entre los años 1400 y 1600, aproximadamente. Las características estilísticas que definen la música renacentista son su textura polifónica, que sigue las leyes del contrapunto, y está regida por el sistema modal heredado del canto gregoriano. Entre sus formas musicales más difundidas se encuentran la misa y el motete en el género religioso; el madrigal, el villancico y la chanson en el género profano, y las danzas, el ricercare y la canzona en la música instrumental.
Características Generales (en breve)
Estilo
La música renacentista se caracteriza por una suave sonoridad que deriva de la aceptación de la tercera como intervalo armónico consonante (uniéndose en esta categoría a quintas y octavas, ya admitidas en la Edad Media) y del progresivo aumento del número de voces, todas de igual importancia y regidas por las reglas del contrapunto: independencia de las voces, preparación y resolución de las disonancias, uso de terceras y sextas paralelas, exclusión de las quintas y octavas paralelas, etc.
El prototipo de obra musical renacentista es una pieza vocal de textura polifónica, frecuentemente imitativa, escrita para entre tres y seis voces de carácter cantabile; cada línea melódica o voz podía ser interpretada indistintamente con voces reales o con instrumentos. Si bien el rango de cada línea supera apenas la octava, la extensión general del conjunto rebasa ampliamente las dos octavas, evitándose el cruce entre las voces (que forzaba a que estas fueran heterogéneas y contrastantes en la polifonía medieval).
El sistema melódico utilizado siguió siendo el de los ocho modos gregorianos; las características modales (opuestas a las tonales) de la música del Renacimiento comenzaron a agotarse hacia el final del período con el uso creciente de intervalos de quinta como movimiento entre fundamentales, característica definitoria de la tonalidad.
Teoría y notación
Las composiciones del Renacimiento estaban escritas únicamente en partichelas; las partituras generales eran muy raras, y las barras de compás no se usaban. Las figuras eran generalmente más largas que las usadas en nuestros días; la unidad de pulso era la semibreve, o redonda. Como ocurría desde el Ars Nova cada breve (cuadrada) podía equivaler a dos o tres semibreves, que podría ser considerada como equivalente al compás moderno, aunque era un valor de nota y no un compás. Se puede resumir de esta forma: igual que en la actualidad, una negra puede equivaler a dos corcheas o tres que se escribirían como un tresillo. En la misma lógica se puede tener dos o tres valores más cortos de la siguiente figura, la mínima (equivalente a la moderna blanca) de cada semibreve. Estas diferentes permutaciones se denominan tempus perfecto/imperfecto según la relación de breve-semibreve y prolación perfecta/imperfecta en el caso de la relación semibreve-mínima, existiendo todas las combinaciones posibles entre uno y otro. La relación tres-uno se llamó perfecta y la dos-uno imperfecta. Para las figuras aisladas existían reglas que reducían a la mitad o doblaban el valor ("imperfeccionaban" o "alteraban" respectivamente) cuando estaban precedidas o seguidas de determinadas figuras. Las figuras con la cabeza negra (como las negras) eran menos habituales. Este desarrollo de la notacón mensural blanca es el resultado de la popularización del uso (sustituyendo al pergamino) del papel, más débil y que no permitía el rasgado de la pluma para rellenar las notas. La notación de la época precedente, escrita en pergamino, era negra. Otros colores, y más tarde, el relleno de las notas (ennegrecimiento) fueron usados para indicar imperfecciones o alteraciones, etc.
Historia y evolución
Los dos siglos abarcados por el estilo renacentista suelen ser históricamente divididos en cinco generaciones de compositores.
Primera generación: las escuelas inglesa y borgoñona (1410-1450)
La segunda generación franco-flamenca (1450-1480)
La tercera generación franco-flamenca: el estilo internacional (1480-1520)
La cuarta generación (1520-1550)
La quinta generación (1550-1600)
Francisco de Peñalosa (1470-1528)
Compositor español, nacido probablemente en la localidad toledana de Talavera de la Reina alrededor del año 1470, en una fecha que no se conoce con exactitud, y fallecido el 1 de Abril de 1528.
Vida
Como ocurre en el caso de muchos de los músicos que vivieron en España a lo largo del siglo XVI, no se conservan datos acerca de las circunstancias en las que Peñalosa pudo aprender los principios de su educación musical, aunque resulta probable que siguiera el camino convencional de participar como niño cantor en alguna de las capillas musicales que trabajaban al servicio de los principales templos de la época, para ordenarse después sacerdote y seguir así también una trayectoria que resultaba habitual entre los compositores españoles de los siglos XV y XVI.
El día 11 de mayo de 1498 tomó posesión de su puesto de capellán y cantor en la capilla musical del rey de Aragón, Fernando el Católico, en la que permaneció al menos hasta el año 1516. En esta institución tuvo la oportunidad de coincidir con otros músicos y compositores de su época,
como Juan de Anchieta.
Alrededor del año 1517, Peñalosa se encontraba en Roma al servicio del papa León X como miembro de la capilla musical de los papas, que ya entonces era conocida como la más prestigiosa de toda Europa y había llegado a convertirse en el destino soñado de todos los músicos de la época.El mismo papa expresaba en una carta al cabildo de la catedral de Sevilla su satisfacción con la presencia de Peñalosa entre sus servidores,
a quien apreciaba tanto como músico como por sus virtudes personales.
Tras su regreso a España, en 1518 le fue concedido a Peñalosa un puesto de arcediano en la localidad sevillana de Carmona, donde fallecería diez años después. Otra de las noticias acerca del aprecio que despertó Peñalosa entre sus contemporáneos procede del mundo secular, en el que el escritor Cristóbal de Villalón, el autor del Viaje de Turquía y El Crotalón, alababa tras su muerte al compositor comparándolo con el mismo dios Apolo.
Obra
Hoy en día se conocen once composiciones profanas elaboradas por Francisco de Peñalosa sobre diversos poemas castellanos. Diez de ellas aparecen compiladas en el Cancionero de Palacio y una más en el manuscrito 434 conservado en la Biblioteca de Catalunya.
De todas ellas, dos presentan la forma de la canción: Por las sierras de Madrid y Tú que vienes de camino, con un estribillo o “cabeza” seguido de una redondilla que concluye con una estrofa que repite el modelo y las rimas del estribillo; el resto de sus obras polifónicas profanas corresponde a la forma del villancico, la más común entre los compositores españoles del Renacimiento.
Precisamente una de estas obras recogidas en el Cancionero de Palacio, la titulada Por las sierras de Madrid, una composición a seis voces, fue identificada hace ya años por el musicólogo Higinio Anglés como precursora del género de la ensalada, un tipo de obra compuesta de materiales procedentes de obras anteriores.
Así, en Por las sierras... solamente algunas voces cantan el poema que da título a la obra, mientras que el bajo se desenvuelve en latín y el resto de las voces entonan melodías entresacadas de otras composiciones.
Al igual que sucede en el caso de una gran parte de los músicos de su tiempo y de los que compusieron sus obras a lo largo de épocas anteriores,la mayoría de las obras de Francisco de Peñalosa que han llegado hasta nosotros son litúrgicas. Entre ellas, el número mayor corresponde a los motetes,de los cuales cinco, Sancta Maria succurre miseris, Unica est columba, Nigra sum sed formosa, Adoro te Domine Jesu Christe y Ne reminiscaris aparecen dispuestos a tres voces, mientras que los otros veinte constan de cuatro.
En varias de sus misas, Peñalosa utiliza el ya entonces tradicional procedimiento de “parodiar” melodías profanas populares, castellanas en algunos casos, como en el de la canción Nunca fue pena mayor, y francesas en otros, como en el caso de Adieu mes amours o de la extraordinariamente popular desde hacía años L’homme armé, la misma obra que eligieron como motivo sobre el que construir sus misas polifónicas diversos compositores españoles además de Peñalosa, como Juan de Anchieta o Cristóbal de Morales; italianos, como Palestrina, y otros polifonistas flamencos como Guillaume Dufay o, años más tarde, Antoine Busnois y Pierre de la Rue, este último autor de dos misas basadas en la melodía de esta canción popular.
El Agnus Dei a cinco voces que completa otra de estas misas parodia, la que se conoce como Missa Ave Maria Peregrina, resulta especialmente interesante, ya que en él el autor emplea un curioso tratamiento por movimiento contrario de un tema profano tomado de una canción contemporánea, De tous biens pleyne, compuesta por el polifonista Hayne van Ghizeghem.
El músico tomó parte además en la composición de una misa que aparece recogida en uno de los manuscritos del Archivo Capitular de Tarazona, la que se conoce como Missa de beata Virgine, en la que colaboraron también otros polifonistas de la corte de los Reyes Católicos, como Alonso Pérez de Alba, Pedro Hernández o Pedro de Escobar. Además de estas obras, Peñalosa escribió varios magnificats, cinco himnos y varias lamentaciones a cuatro voces.
Peñalosa fue uno de los compositores españoles más famosos de la generación anterior a Cristóbal de Morales. Es además el compositor del que se han conservado un mayor número de composiciones de todos los de su época. Se conservan de él 6 Misas completas, 2 incompletas, una de ellas ferial, unos 25 motetes, 3 lamentaciones, 7 magnificat, 5 himnos y 11 composiciones seculares con texto en castellano.
Material para escuchar
Algunos ejemplos de las formas musicales elaboradas de Francisco de Peñalosa...
Fuentes de información...
Agradeciendo infinitamente a las diversas paginas web que hicieron posible este blog...
http://www.mcnbiografias.com
http://es.wikipedia.org/wiki/Historia_de_la_m%C3%BAsica
http://es.wikipedia.org/wiki/Francisco_de_Pe%C3%B1alosa